Saturday, September 16, 2006

Nadie más brilla como tú

Cuando te vi, iba por la vida con la nada, como si nada importara...
pero, ahí te vi, y me perdí en ti,
Entré a tu escondite oscuro, y a pesar de tener miedo, nunca encendiste la luz, y apesar de tener miedo, nunca me quise ir... quise robar un poco de ti, pero nunca encontré más que silencio...
Cuando te vi, las luces de mi alma crecieron, y la nada se llenó de algo, un no sé que, que aún no decifro...
Hay cosas que nunca dije, que nunca hice, que nunca pensé, pero, cuando te vi, fui un libro abierto, comprado y vendido, fui todo y nada a la vez...
Y tu magia se oyó en mi cuerpo, y de él salió voz que nunca había hablado... que nunca había oído...
Y entre todas la nieblas que puedo divisar a lo lejos, veo tu aura que resplandece cerca de mí...
no tengo blancas noches para darte, pero, todos mis oscuros días son de ti...
ni en sueños una estrella me guiaba como tú...
Retenme y déjame libre a tu lado...
déjame morir de tu refulgencia...
cuando te vi, supe que no encontraría nunca nadie más para mí... porque nadie más brilla como tú...

Saturday, September 02, 2006

Carta a un niño imaginario:

¿Qué otro milagro, sino tú, habría cambiado mi pequeña vida para siempre?

Ya sé que no vendrás, que todo tu presagio era falacia, estrés sugestión, y desorden…
Que todo mi llanto y mi miedo, era sólo imaginación fecunda…
Por eso, quizás me atrevo a verte a los ojos, (que habrían sido tan expresivos como los míos, estoy segura) te veo y te encuentro bello…
Es un alivio que no hayas venido aun, por lo inesperado, por la falta de preparación, pero es un alivio con nostalgia, nostalgia de haber sido al fin imprescindible para alguien, alguien como tú, más pequeño que yo… más frágil que yo…
Te habrías vuelto tan necesario a pesar del fin de la vida cómoda que llevo… a la que me aterra renunciar de mala manera, a la que me duele renunciar por miedo a no ser lo que otros esperan de mí…

Es contradictorio, saber que no vendrás…
Por un lado, en mi inconciente ya te estaba amando, y resignándome a luchar por ti, desde el precipicio, desde el abismo, hubiese sido más fácil subir, teniendo un porqué para vivir… teniéndote a mi lado…
Mientras que por otro lado, me aterraba de miedo y me desdoblaba en negaciones de ti, y temía nos ser capaz de asumirte… miedo a hacer algún acto fuera de cordura del cual me arrepentiría toda la vida…
Es grato saber que no vendrás a destiempo a cambiar la vida de nadie, es consolante saber que no vendrás a arruinar nada, pero es demasiado triste también saber que no vendrás a traer bendición a mi vida, es triste saber que no era el tiempo para recibirte y ser el milagro, por el que dejaría todo y a todos…
Te habría amado tanto… Te habría escrito poemas y canciones, te habría llamado amor.
Y me habría odiado si en una crisis de cobardía te hubiese robado la voz…
De hecho, Ya te amaba, aun cuando ni siquiera te había procreado…